22 April, 2012

E-learning: Un aliado para el desarrollo e internacionalización de un nuevo modelo de escuela de negocio

Tras unos años de tímida penetración, el E-Learning ha hecho su eclosión dentro de las escuelas de negocio españolas. Los programas plenamente online –incluso con idéntico prestigio y valor- ya son una realidad en algunas de las más prestigiosas escuelas del sector, y para el resto, las nuevas plataformas de enseñanza constituyen una verdadera oportunidad de internacionalización que no deben desaprovechar.

Héctor Martínez

Secretario general de la AEEN (Asociación Española de Escuelas de Negocio)

Este nuevo reto del E-Learning aparece además en un momento de plena transformación del panorama de la educación superior, en el que “Bolonia” ha puesto a competir en el mercado de los máster a universidades y escuelas de negocios.

Antecedentes.

Si de algo debe enorgullecerse el mercado empresarial español es de sus escuelas de negocio. Sin duda su nivel de calidad es alto, existe un número considerable de escuelas en relación a otros mercados y además, desde prácticamente su creación han venido a cubrir un vacío que habían dejado las universidades, más centradas en la formación teórica que en desarrollar las habilidades o capacidades de sus alumnos. Es cierto que estas instituciones transmitían muchos conocimientos, pero se olvidaban de formar a los alumnos en competencias y habilidades imprescindibles para incorporarse al mercado laboral con garantías de éxito.

Ese rol lo han asumido las escuelas de negocio de nuestro país, haciendo de puente entre la Universidad y las empresas. Poco a poco se han ido consolidando en prestigio, y esto confirma algo que muchos sabíamos y otros sólo intuían: estaban preparando a verdaderos profesionales y por ello su labor cotizaba al alza.

De hecho, cada vez más los programas máster y postgrado de las escuelas españolas están obteniendo un alto reconocimiento a nivel internacional. Cada curso nos visitan más alumnos extranjeros, y no hay que olvidar que en el ranking de las 20 primeras escuelas de negocio del mundo figuran tres españolas: ESADE en Barcelona, IESE (Universidad de Navarra) y IE (Instituto de Empresa).

En general, el mercado empresarial español está otorgando un alto reconocimiento al aprendizaje que se obtiene en nuestras escuelas, y gracias a ello, y al consiguiente prestigio internacional, se está produciendo una gran expansión de este último mercado, protagonizado sobre todo por el latinoamericano, que todavía no ha llegado a su verdadera eclosión.

En el mes de febrero, la Asociación Española de Escuelas de Negocio (AEEN) organizó un foro de internacionalización para identificar las claves del éxito en la promoción y comercialización en Latinoamérica. En él se llegó a la conclusión de que el sector de la educación superior será uno de los de mayor peso económico y geopolítico para las naciones y que España debía aún completar sus deberes en esta materia si quiere convertirse en una potencia mundial.

En esta jornada quedó claro que estas escuelas deben focalizar su estrategia en orden a triunfar en el gigantesco e importante mercado latinoamericano, una región que puede ser de vital importancia para el desarrollo del sector.

Pero la clave del éxito de las escuela de negocio en Latinoamérica pasa por tener una buena estrategia de promoción on-line complementada con un equipo comercial local. Algunas de las escuelas que están aplicando esta estrategia están obteniendo más ingresos de alumnos procedentes de otros países, especialmente latinoamericanos, que de España.

El mercado potencial en Latinoamérica en este sector ha crecido un 50% en cinco años, pasando de 10,9 millones de personas en 2003 a 15,2 millones en 2008. Los más grandes son Brasil, con más de 6,5 millones de posibles candidatos, y México, con 2,7 millones. Mientras tanto, el sector en España decrece: de 1,84 a 1,78 millones de candidatos en el mismo período de tiempo.

Así las cosas, lo que sí parece claro es que los alumnos españoles siguen eligiendo las escuelas de negocio –entre otros motivos– por programa, prestigio y, soconvertido en un reclamo fundamental y un elemento de diferenciación entre las escuelas.

Cuanto más amplia y cuidada selección lleve a cabo la escuela, mayor valor tendrá su networking, pues el acceso al conocimiento de personas con puestos directivos hará aumentar el aprendizaje de todos los alumnos en general y además les facilitará el acceso de nuevas oportunidades de puestos de trabajo y/o negocio, lo que a su vez redundará en beneficio de todos.

El valor del E-Learning.

Las escuelas de negocio fueron las primeras en desarrollar el Método del Caso, que ha dado lugar a excelentes resultados en la formación de profesionales y directivos. Así, a través de esta metodología de aprendizaje los alumnos tienen la posibilidad de analizar y discutir situaciones reales que se les plantea en su día a día, adquiriendo de esta forma herramientas muy útiles en la toma de decisiones profesionales y empresariales. Naturalmente, aquí entran en juego las herramientas 2.0, y cada vez más los compañeros y docentes contribuyen a la resolución de problemas del trabajo diario de todos ellos a través de la continua relación online que se establece. El aprendizaje pasa de ser algo puntual a una cadena de valor continua.

Las nuevas tecnologías, lo que denominamos E-Learning, han venido a enriquecer más aún ese aprendizaje, permitiendo que las clases no se reduzcan al Método del Caso, o a las master class de turno, sino que en el trabajo, en los ratos dedicados al estudio o en los tiempos muertos se pueda seguir avanzando, contactando, resolviendo dudas o comentando los puntos más interesantes con los compañeros, profesores o ponentes.

Según venimos observando, los contenidos en sí cada día tienen menor valor, hasta el punto de que algunos centros, como The Open University, no dudan en ofrecer todos ellos en abierto. Antes las escuelas de negocio eran muy recelosas y protegían la privacidad de sus contenidos, pensando que en éste residía su valía fundamental o valor diferencial. Pero en realidad lo que realmente distingue a una escuela es el valor añadido en transmisión de experiencias y desarrollo de habilidades, y esto lo potencian enormemente las herramientas de E-Learning.

En definitiva, lo que realmente determinará el éxito no serán tanto los conocimientos, sino el debate de los conceptos y su aplicación concreta.

Otro aspecto determinante viene dado por la investigación. Hasta la fecha, qué duda cabe, el papel investigador ha recaído plenamente en la Universidad. Por tradición, por medios, por vocación de su profesorado, era esta institución la que asumía el rol de investigación y la que mayores y abundantes frutos recogía en este aspecto.

No obstante, a partir de ahora, y en la medida en que las escuelas de negocio quieran competir internacionalmente, éstas deberán ampliar su perfil investigador y dar a conocer todo su know-how o expertise determinado, sobre todo en el ámbito empresarial. Ahora bien, la meta todavía está lejana, aunque la tendencia está ahí y cada día se advierte que tanto alumnos como profesorado transitan más este camino.

En efecto, los alumnos demandan hoy día innovación y conocimientos punteros, así pues una escuela de negocio que tenga mucho que decir a nivel internacional y cuyas investigaciones conjuntas o brillantes trabajos individuales destaquen, marcará tendencia en los diferentes sectores. Cuentan además para ello con las herramientas tecnológicas adecuadas, como las plataformas de E-Learning o las redes sociales para dar a conocer su trabajo.

Sin embargo, a grandes rasgos, y como mencionábamos anteriormente, estamos todavía muy lejos: se necesitan inversiones y recursos muy cualificados, y existen pocas oportunidades para el personal investigador.

En este sentido, soy escéptico a corto plazo. Además de que a mi entender ese no es su papel, la escuela de negocio no podrá sustituir, de momento, el papel investigador de la Universidad. Las escuelas de negocios deben ser un observatorio del mercado, de las tendencias, pero nunca podrán ni deberán sustituir la labor investigadora propia de la Universidad.

Entornos Personalizados de Aprendizaje (PLE).

Especiales esperanzas hay depositadas en el logro de Entornos Personalizados de Aprendizaje (PLE) gracias a la aplicación de herramientas Web 2.0. Hasta la fecha, los contenidos de los cursos de postgrado eran más o menos “enlatados”, esto es, todos los alumnos de un mismo grupo recibían idénticos contenidos y cada uno de ellos debía aplicarlos, en la medida de sus posibilidades, a su situación particular. ¿Pero, se podrá llegar a partir de ahora por parte de la escuela a la personalización total en “cada” alumno o, al menos, en cada tipo de participante?

Sin duda, desde estas páginas debemos dar respuesta positiva a esta pregunta. En las escuelas de negocio españolas se está entrando progresivamente en la especialización gracias al E-Learning y sus herramientas, y se busca la complementariedad entre presencialidad y online. Merced a estos nuevos recursos, se puede llegar a ofrecer poco a poco verdaderos Entornos Personalizados de Aprendizaje para cada alumno.

Y no sólo dentro de clase; fuera del horario lectivo el E-Learning viene a cubrir tutorizaciones, subgrupos en base a realidades sectoriales, o pautas de aprendizaje concretas. Este, sin lugar a dudas, es el valor diferencial del E-Learning, y aunque todavía está en fase experimental (algo así como en “modo demo”) llegará a ser una realidad omnipresente a medio plazo.

Aún así, el E-Learning se enfrenta a retos que debe superar dentro de la propia cultura corporativa de las escuelas de negocio. La tecnología ya no es un hándicap; hoy en día la herramienta ofrece todo tipo de posibilidades de sencilla utilización. Así pues, si las plataformas están preparadas y el alumno lo demanda… ¿Cuál es el problema?

La gran dificultad estriba en que el profesorado, en su gran mayoría, necesita “salir del aula”.

Esto es, falta todavía aprendizaje o reciclaje por parte de docentes y tutores a nivel metodológico –aspecto sumamente importante- y tecnológico. No es tanto que deban ejercitarse en el manejo de las plataformas –que también- sino que deben aprender a enseñar bajo ese nuevo paradigma. Muchos se sienten seguros detrás de su atril, y no quieren cambiar, y esto implica un reto más complicado y más importante que el meramente técnico. Aún así, nos atreveríamos a añadir que, se quiera o no, la realidad es tozuda, el cambio va a ser inmediato, y va a imponer una transformación de su perfil.

En este sentido, podemos centrar nuestro punto de mira en el camino que han emprendido y están transitando los máster y cursos de postgrado de máximo prestigio de nuestro país, aquellos impartidos –como mencionábamos anteriormente- por algunas de las mejores escuelas de negocio del mundo.

¿Llegarán los grandes másters de nuestro país –los de máximo prestigio- a basarse plenamente en plataformas E-Learning 2.0? Puede que sí, pero lo cierto es que esto no será, ni mucho menos, inmediato. A pesar de que este tipo de tecnologías constituyen a nuestro entender una verdadera oportunidad, muchas todavía lo ven como una amenaza, lo que les impide avanzar.

En el caso del Instituto de Empresa (IE), ya tiene programas plenamente online y cuenta con el IE Media Campus, una plataforma donde compartir experiencias, vídeos, fotos, podcast, etc… De hecho, esta institución no hace diferencias económicas entre sus programas presenciales y los online, lo que indica que otorga el mismo valor a éstos últimos. Esto es, la dedicación y el trabajo por parte del alumno es idéntico, pero se rompe con la presencialidad –lo que sin duda aporta ventajas en tiempo y esfuerzo a los profesionales que siguen los programas- basándose en herramientas tecnológicas muy avanzadas.

Aún así, y a pesar de este ejemplo atípico, la percepción de las grandes escuelas españolas es que el E-Learning, al menos a medio plazo, tiene asignada una misión complementaria en la actual realidad. Por cultura empresarial, por inercia y porque de momento no saben cómo enfrentarse a este nuevo status quo sin dar a sus empresas un giro de 180º, lo cierto es que las primeras escuelas no equiparan todavía formación presencial y online.

Nosotros, sin embargo, discrepamos de esta decisión. Creemos que el propio mercado exigirá esta paulatina pero inexorable transformación. En el corto-medio plazo vamos a asistir a una rápida hegemonía de los programas semipresenciales. Para lograr la internacionalización, que parece el camino natural de expansión de las escuelas españolas de negocio, debemos superar la barrera de la distancia, y esto, para sorpresa de propios y extraños, nos lo ha puesto en bandeja el E-Learning.

¿Qué mejor solución para alcanzar mercados como el brasileño, marcado por las ingentes distancias? ¿Alguien puede plantear una manera igualmente económica y efectiva de atraer a alumnos bolivianos, limitados por sus accidentadas carreteras y escasas infraestructuras?

Las escuelas de negocio han vivido tradicionalmente en el desconocimiento, o mejor dicho, dando la espalda a una realidad que llamaba tozudamente a su puerta. Pero ahora no hay barreras de acceso suficientemente grandes como para no poder superarlas. Ello ha dado lugar a una democratización de la formación de calidad. Y ahora, insistimos, lo más complejo es saber desarrollar contenidos con la estructura pedagógica adecuada y aportar valor en la experiencia educativa del alumno.

La realidad nos estaba indicando año tras año que muy pocos profesionales podían permitirse el lujo de abandonar su país y funciones directivas para cursar durante un año entero un programa de postgrado en el extranjero. Pero, últimamente, y como respuesta a esta demanda latente, están surgiendo soluciones muy imaginativas, como las que están llevando a cabo algunas escuelas de negocios, que plantean programas máster semipresenciales en los que las sesiones presenciales se concentran en periodos cortos e intensos para de esta forma no obligar al alumno a tener que dejar de lado su trabajo durante un año, con el coste y sacrifico personal y profesional que conlleva. El resto de la formación se realiza a través de la plataforma E-Learning, poniendo a disposición de los alumnos todos los recursos académicos, técnicos y de comunicación.

Pero, para ello, aseguramos una vez más, hace falta otra escuela, otra empresa dentro de la actual. En el foro de la AEEN de febrero de 2010 sobre E-Learning se abordó la transición empresarial que requería la implantación del E-Learning en las escuelas de negocio. ¿Resultado? Es necesaria una transformación global que reforme a conciencia todos los niveles corporativos, es decir que en muchos casos es necesario crear una nueva escuela dentro de la escuela.

Ese cambio interno ya se ha dado y se sigue produciendo, por el contrario, en otras escuelas, muchas de ellas integrantes de AEEN. Sin ir más lejos, el CEF (Centro de Estudios Financieros) cuenta con la UDIMA, la Universidad a Distancia de Madrid, que está teniendo un considerable éxito. Es una Universidad al uso, pero basada plenamente en plataformas E-Learning que explora todas las posibilidades que ofrecen las nuevas tecnologías: Second Life, secretaría virtual, aulas virtuales, Facebook, Youtube… y todo ello otorgando grados oficiales, másteres oficiales y títulos propios.

Y ante este escenario de cambios y nuevos retos se abren muchas oportunidades para las escuelas de negocio más pequeñas, ya que van a surgir nuevos nichos y especializaciones y en este caso el tamaño de las escuelas no va a ser determinante para el éxito académico y empresarial.

Por otro lado, el E-Learning acaba de explotar en las escuelas de negocio y no existe un modelo único, válido y contrastado, que determine el camino a seguir, por lo que inevitablemente se darán algunas experiencias no exitosas y aprenderemos a discernir por medio del método prueba-error. Ahora bien, esto no tendría por qué preocupar a este dinámico sector, ya que por su vocación está plenamente orientado a mercado y, por tanto, a cualquier novedad que se produzca en el ámbito del E-Learning.

Bolonia en el horizonte.

Por otro lado, Bolonia es actualmente uno de los principales retos tanto para la Escuela de Negocio como para la Universidad y, lo queramos o no, provocará una transformación en todo el sector Educativo Superior.

La universidad, a nuestro entender, parte con posición de ventaja, pues la nueva normativa le otorga un sello de oficialidad del que las escuelas de negocio carecen. Pero, aún así, la Universidad tiene ante sí un gran reto, y es superar esa tradicional endogamia presente en sus aulas que le impide adoptar los cambios que demanda la nueva realidad normativa y el mercado con la rapidez necesaria. Puede que nos equivoquemos, pero es muy probable que la Universidad Española no llegue a transformarse en la institución práctica que exige Bolonia por causa de la recia oposición interior.

Son sus propios docentes en muchos casos los que se resisten a adaptarse a estos cambios, ya que ello conlleva un sobreesfuerzo, e incluso reciclaje, para cumplir con las nuevas exigencias que impone el EEES. A modo de ejemplo, el nuevo plan impone la enseñanza y el desarrollo de competencias. ¿Cómo enseñar competencias, si nunca se han practicado?

Por añadidura, no hay que olvidar que van a ser los mismos docentes –con el mismo expertise- los que deban sacar el plan adelante, y esto, en la práctica, va a ser un proceso muy lento y dificultoso, si es que culmina con éxito. El E-Learning y el conjunto de nuevas tecnologías de apoyo al nuevo aprendizaje tampoco parece una realidad a culminar en el medio plazo, pues no observamos una apuesta decidida a nivel institucional. Y puede, sí, que gracias a la suma de voluntades y de esfuerzos individuales algunos centros vayan destacando de forma aislada en este sentido, pero esa, naturalmente, no era la idea inicial.

Nuestra hipótesis de trabajo en el futuro pasa por que Bolonia marcará el que una gran mayoría de los alumnos cursará su grado en la universidad e incluso una primera especialización a través de sus programas máster oficiales o universitarios. No obstante, una vez que el alumno inicie su vida profesional las escuelas de negocios seguirán siendo la referencia obligada para la especialización y formación continua de los profesionales y directivos a través de los programas máster y executive, así como de la formación in company. Por tanto, estaremos atentos a ese cambio y a los que queden por llegar.

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