22 April, 2012

Tecnologías para el aprendizaje en red ¿Cómo garantizar la calidad sin limitar los aprendizajes informales?

En este artículo analizamos las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) que permiten dar soporte a los aprendizajes en red. Para ello discutiremos la adecuación de las redes sociales, públicas o corporativas, frente a las plataformas de formación y los portafolios digitales.

Margarida Romero

Dra. Asociada de E-learning en el Departamento de Innovación Pedagógica y Calidad Académica de ESADE

Examinaremos estas diferentes tecnologías y sus usos formativos, teniendo en cuenta el grado de control de la organización formativa y la facilitación de los procesos de enseñanza y aprendizaje informales que permiten. Si bien las redes sociales facilitan los aprendizajes informales, éstas no garantizan la calidad formativa requerida por los centros formativos en términos de diseño curricular, gestión del proceso formativo, capitalización de los conocimientos y privacidad de los datos de sus participantes. Por otro lado, las plataformas de formación tradicionales permiten estructurar los procesos de enseñanza y aprendizaje, pero no permiten la emergencia de las dinámicas de creación y compartición de contenidos y actividades formativas por parte de sus participantes. Entre estos dos extremos consideraremos soluciones que combinan lo mejor de los dos enfoques, las plataformas de formación con orientación social y los portafolios digitales.

Introducción.

Las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) se han democratizado introduciéndose en todas las esferas de nuestra vida, de la profesional a la personal, pasando por la esfera académica (Coll & Monereo, 2008). En este artículo centramos nuestra atención sobre las TIC que permiten la comunicación y trabajo colaborativo en redes distribuidas a distancia que se utilizan en el ámbito educativo. El aprendizaje en red permite el desarrollo de actividades de enseñanza y aprendizaje con el soporte de redes electrónicas que facilitan la comunicación entre los participantes y los docentes y los tutores.

Tecnologías genéricas y tecnologías educativas para la enseñanza y el aprendizaje.

Las TIC que se utilizan para el aprendizaje en red no siempre han sido diseñadas para su uso académico. Así pues, podemos considerar aquellas tecnologías que se han diseñado para un uso generalista y que han sido adoptadas, y a veces adaptadas, para el aprendizaje en red por los participantes y los docentes. Entre estas tecnologías destacaríamos los blogs, los wikis o las herramientas Google. Todas estas herramientas presentan un conjunto de funcionalidades (comunicación síncrona y asíncrona, publicación de contenidos y feedback, escritura colaborativa…) que permiten dar soporte a ciertas actividades formativas basadas en la comunicación, creación y evaluación de contenidos. Pese al potencial de sus funcionalidades, el uso de las herramientas genéricas en el ámbito educativo presenta también límites importantes en aquellos procesos de enseñanza y aprendizaje más complejos o estructurados en los que se requiere disponer de una estructura de los cursos y de las secuencias formativas, así como de unas funcionalidades específicas para los usuarios de tipo participante (entrega de ejercicios, carnet de notas, etc.) y profesor (herramientas de monitorización y evaluación de los participantes, herramientas de publicación y creación de contenidos, etc.).

Con el objetivo de dar respuesta a estas necesidades educativas específicas, se han desarrollado en las dos últimas décadas las tecnologías educativas o edutech. Estas tecnologías han sido diseñadas para facilitar los procesos de enseñanza y aprendizaje en un ámbito formativo de carácter formal (centros educativos, educación superior y universidades corporativas). Unas de las principales tecnologías educativas desarrolladas han sido las plataformas de formación, que incluyen un sistema de gestión de cursos, y de usuarios profesor y alumnos, así como de un sistema de publicación de objetos pedagógicos y de realización y evaluación de actividades en modalidad síncrona (chats, videoconferencia, pizarra compartida…) o asíncrona (foros, cuestionarios…).

Las plataformas de formación y el auge de las redes sociales.

Actualmente, la mayoría de universidades -incluidas las corporativas- disponen de una o varias plataformas de formación para dar soporte a los procesos de enseñanza y aprendizaje en red. Al mismo tiempo que las plataformas de formación se han ido convirtiendo en un estándar en las universidades para los procesos formales de aprendizaje, también se ha podido observar un aumento del uso de las redes sociales entre los estudiantes universitarios y participantes de las universidades corporativas. Ante la observación de utilización de las redes sociales como canal de comunicación privado ha surgido la tentación de la prohibición, en un extremo, y de su promoción como Espacio Virtual de Aprendizaje (EVA), en el otro.

Considerando las diferencias entre los procesos sociales informales y los objetivos formales de aprendizaje en el ámbito universitario y de formación a lo largo de toda la vida, es necesario analizar la adecuación del uso de las plataformas de aprendizaje y las redes sociales en el ámbito académico formal.

Con este objetivo, vamos a empezar por categorizar las tecnologías educativas consideradas según el grado de control organizativo. Reflexionaremos sobre el control organizativo de los EVA según la capacidad de la que disponen las organizaciones formativas (centros educativos y universidades corporativas) para diseñar, gestionar y capitalizar los procesos de enseñanza y aprendizaje en los EVA que ponen a disposición de su comunidad educativa.

Si las plataformas de formación (p.ej. Moodle) ofrecen la posibilidad de control del conjunto de procesos de manera segura y bajo el control completo de la organización formativa, el uso de las redes sociales abiertas (p.ej. Facebook) se escapan del control necesario para asegurarse ya no sólo de la calidad del proceso formativo, sino también de la privacidad de los datos de los participantes del curso.

Sin embargo, el exceso de control y diseño tienen como inconveniente la necesidad de planificar la totalidad del proceso de enseñanza y aprendizaje de tipo formal, limitando la emergencia de procesos informales que permiten las redes sociales. Entre estos dos extremos analizamos a continuación un amplio espectro de tecnologías en red que permiten considerar diferentes grados de control y emergencia de procesos de enseñanza y aprendizaje informal.

1. Las plataformas de formación, o Learning Management Systems, se conocen también como sistemas de gestión de curso por su potencial para reproducir un modelo organizativo de la formación que incluye tanto la modelización de los cursos, secuencias formativas y actividades como la modelización del conjunto de actores educativos y sus roles y funcionalidades respectivas (participantes, tutores, profesores, administradores de cursos y/o administradores de la plataforma). Esta capacidad de las plataformas de formación para organizar los procesos formativos formales limita en muchos casos los aprendizajes de tipo informal.

2. Las plataformas de formación con orientación social (Comunidades formativas 2.0) son la evolución 2.0 de las plataformas de formación tradicionales. Este nuevo tipo de plataformas de formación combina el diseño de procesos formativos top-down con la posibilidad de crear comunidades formativas 2.0 en las que sus usuarios pueden generar tanto contenidos como actividades formativas y compartirlas con la comunidad. De manera sencilla, son soluciones tecnológicas que combinan las ventajas de las plataformas de formación tradicional con las posibilidades de las tecnologías sociales 2.0, pero de manera segura, ya que la plataforma sigue estando bajo el control de la organización formativa.

3. Los portafolios digitales o eportfolios, a diferencia de las plataformas de formación que se basan en los cursos, son soluciones centradas en el participante. Cada uno de ellos tiene la posibilidad de crear una colección de evidencias de sus aprendizajes. A su vez, otros participantes y tutores o profesores pueden proporcionar feedback de tipo cualitativo o cuantitativo sobre estas evidencias. Los portafolios pueden ser instalados como soluciones corporativas para una comunidad de aprendizaje específica o ser utilizados en línea en sitios públicos.

En el primer caso, el grado de control organizativo puede ser tan importante como el de las plataformas de formación. Los portafolios ha sido una tecnología que ha suscitado grandes expectativas en los últimos cinco años, pero que no han acabado de generalizarse por la dificultad tanto conceptual como técnica de las soluciones actuales.

4. Las redes sociales corporativas son tecnologías sociales disponibles únicamente para los miembros de la organización que dispone de la red social. Éstas no son tecnologías diseñadas para un soporte específico de los procesos de enseñanza y aprendizaje, pero presentan un gran potencial para el soporte de la creación y compartición de contenidos de formación de tipo informal.

La instalación de una tecnología social en un ámbito corporativo permite disponer de todas las funcionalidades de las redes sociales, manteniendo a la vez el control organizativo de los contenidos. Pese al potencial, la capitalización de contenidos en estos entornos horizontales y abiertos se ve dificultada por la falta de funcionalidades para la capitalización de conocimientos que disponen las plataformas de formación con orientación social o comunidades de aprendizaje 2.0.

Para el éxito de este tipo de tecnologías es necesario disponer de una masa crítica de participantes, a fin de que las dinámicas internas de generación y compartición de contenidos sean suficientes como para resultar relevantes para la comunidad.

5. Las redes sociales académicas son redes sociales públicas pero con orientación académica explícita. Su interés depende del grado de confluencia entre los contenidos y actividades formativas de estas redes sociales y los de la organización. Siendo redes públicas, las organizaciones formativas no pueden ni diseñar, ni gestionar ni capitalizar los conocimientos y actividades realizadas en su ámbito.

6. Las redes sociales públicas son una de las TIC más populares hoy en día, tanto en el ámbito personal como en el ámbito del Marketing Organizativo. Sin embargo, las redes sociales públicas se han utilizado como EVA en casos muy limitados, frecuentemente en relación con experiencias de innovación educativa (Lambropoulos & Romero, 2009) sin vocación de generalización organizativa.

Como las redes sociales académicas, su carácter público no sólo impide la gestión y capitalización de los procesos de enseñanza y aprendizaje, sino que además suponen un gran problema de privacidad para sus usuarios. Los datos de los participantes de estas redes sociales no pertenecen a las organizaciones formativas y pueden crear situaciones de violación de derechos de privacidad que pueden generar problemas éticos y legales.

Conclusión y prospectivas.

En este artículo hemos considerado las tecnologías educativas según el grado de control organizativo que tienen las organizaciones formativas sobre los Entornos Virtuales de Aprendizaje (EVA) y sobre el grado de soporte a los aprendizajes informales de las tecnologías sociales. Considerando la importancia de los aprendizajes informales en las universidades corporativas, es importante tener en cuenta las tecnologías sociales.

Sin embargo, por cuestiones éticas y legales debemos considerar el uso de funcionalidades sociales (dentro de las plataformas de formación o como redes sociales corporativas) para garantizar la privacidad de los datos, contenidos y actividades de enseñanza realizadas por una comunidad de aprendizaje formal dentro de un centro formativo. Si las plataformas tradicionales no dan el soporte adecuado a los aprendizajes informales, cabe considerar su combinación con las redes sociales corporativas o la consideración de plataformas de formación con orientación social.

Referencias

Coll, C. y Monereo, C. (Eds.). (2008). Psicología de la educación virtual. Enseñar y aprender con las tecnologías de la información y la comunicación. Madrid: Morata.

Lambropoulos, N. & Romero, M. (2009). Educational Social Software for Context-Aware Learning: Collaborative Methods and Human  Interaction. IGI Global.

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